A veces, quizás sienta el deseo de comprar algo lujoso o de disfrutar de un postre suculento. Pero sé que mi vida es más que tratar de encontrar gratificación instantánea. Mi mayor deseo es experimentar más completamente a Dios.
No me preocupo por los antojos ocasionales porque sé que comprender el deseo de mi corazón es más importante. En mis relaciones personales deseo encontrar un vínculo genuino y significativo con los demás. Para mi cuerpo y mente, valoro la fortaleza, energía y buena salud.
Dios en mí conoce el verdadero deseo de mi corazón y lo que necesito para la satisfacción de mi alma.
“Antes que clamen, yo responderé; mientras aún estén hablando, yo habré oído.”—Isaías 65:24


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me encanta las palabras de aliento
Gracias Yosira